8.04.2004
KaRaKoLa
Aquella KARAKOLA me puso en el oído
Todo el escándalo del mar
Y no era hostil, ni tierno ni sublime
Tán solo era el escándalo del mar.
La KARAKOLA nunca me exigió
Que yo le respondiera
Y yo, turbado, no le respondía
Quizá por eso, enmudeció.
Sólo mucho más tarde cuando supe
O imaginé o deduje
Que aquel silencio nómade
Era una travesía
La KARAKOLA escrupulosa
Volvió a ponerme en el oido
Todo el escándalo del mar
Pero el mar era otro
Yo era otro.
Mario Benedetti,. “La vida, ese paréntesis”.
Todo el escándalo del mar
Y no era hostil, ni tierno ni sublime
Tán solo era el escándalo del mar.
La KARAKOLA nunca me exigió
Que yo le respondiera
Y yo, turbado, no le respondía
Quizá por eso, enmudeció.
Sólo mucho más tarde cuando supe
O imaginé o deduje
Que aquel silencio nómade
Era una travesía
La KARAKOLA escrupulosa
Volvió a ponerme en el oido
Todo el escándalo del mar
Pero el mar era otro
Yo era otro.
Mario Benedetti,. “La vida, ese paréntesis”.
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Esto, no me preguntes por qué,me recuerda al Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Qué raro. Se me viene a la cabeza mucho últimamente.
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